¿SE PUEDE LEER LA MENTE A TRAVÉS DE UN ESCÁNER?

Estudio abre la posibilidad de una máquina de pensamientos capaz detectar lo que una persona está pensando y descifrar las pautas de la actividad cerebral, gracias a un escáner cerebral

Un grupo de científicos ha leído la mente de varios voluntarios mediante un escáner después de haberles mostrado fragmentos de películas, de forma que han podido averiguar qué extracto estaban recordando en el momento de la “lectura”.

La investigación, publicada en la revista científica Current Biology, se encuentra en fase experimental, por lo que la técnica empleada todavía tiene una capacidad limitada para discernir los pensamientos.

Este estudio, dirigido por la profesora de neuroimágenes del University College de Londres, Eleanor Maguire, ha conseguido localizar la parte del cerebro donde se sitúa la memoria: una pequeña área situada en el hipocampo.

Maguire comprobó que esa zona, por ejemplo, estaba agrandada en los taxistas, obligados a memorizar las calles de Londres.

Para la investigación se mostró a diez voluntarios tres fragmentos de películas diferentes, de siete segundos, en los que aparecían tres actrices desempeñando distintas tareas: echando una carta al buzón, tirando una taza de café a un cubo de la basura y montando en bicicleta.

Los voluntarios, que estaban dentro de un escáner de resonancia magnética, vieron los clips varias veces y los científicos analizaron las pautas de actividad cerebral asociadas a cada extracto.

En la última fase del experimento se les pedía a los voluntarios que recordaran al azar los fragmentos y los investigadores fueron capaces de adivinar qué estaban recordando gracias a la actividad cerebral que veían por el escáner.

La investigación ha ido más allá al descubrir también la “memoria episódica”, es decir, la secuencia de eventos diarios que constituyen la biografía de una persona.

Estos recuerdos de la “memoria episódica” son estables porque desencadenan la misma actividad cerebral cada vez que son rememorados, lo que permite que sean identificados y correctamente interpretados en cada ocasión.

La científica británica advierte de que todavía es pronto para poder “leer” los pensamientos de la gente con el escáner, pero sí adivinar lo que están recordando.

NEUROCIENCIA Y BUDISMO

La Meditación ayuda a ser más compasivo

La colaboración entre Budistas y neurocientíficos ha producido la información más reciente en el estudio de las emociones. Los Budistas a través de la meditación promueven la compasión, la alegría, la bondad, la benevolencia y la amabilidad.Un equipo de psicólogos está investigando el potencial del entrenamiento en la meditación Budista para cambiar el cerebro a estados emocionales positivos.

Los investigadores de la Universidad de Wisconsin (EEUU) desde 1992 llevan a cabo este estudio en colaboración con el actual Dalai Lama y otros monjes budistas muy experimentados en el arte de la meditación. Los últimos resultados de este estudio, liderado por los neurocientíficos Antoine Lutz y Richard Davidson, han sido publicados en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’.

Hasta ahora la paz interior y la serenidad conseguidos a través de la meditación se interpretaban recurriendo a fuerzas metafísicas. Gracias a este estudio, los efectos de estas prácticas se han traducido al lenguaje científico. Los monjes budistas que llevan largo tiempo practicando meditación presentan una gran actividad en una zona determinada del cerebro, en la corteza prefrontal izquierda (área asociada con la felicidad, la alegría y el entusiasmo). En cambio este área no presenta casi actividad en los individuos que no practican meditación, aunque sí está viva con más frecuencia en aquellos que tienen un carácter optimista y poco ansioso.

Quienes tienen mayor tendencia a la ansiedad, el miedo y la depresión tienen un nivel de actividad mayor en la corteza perifrontal derecha. Los monjes que llevan meditando largo tiempo registran una actividad en esa parte del cerebro realmente alta, según Richard Davidson, psicólogo de la investigación.Todo comenzó cuando en 1992 el Dalai Lama invitó al doctor Davidson a su casa en Dharamsala, en la India. Este psicólogo lleva largo tiempo estudiando los secretos del comportamiento del cerebro; esto llamó la atención del Dalai Lama.

Los monjes budistas cuentan con una tradición centenaria de meditación y la curiosidad llevó al Dalai Lama a proponer al investigador el estudio del cerebro de los monjes de su comunidad. Muchas culturas utilizan la compasión y la amabilidad para aliviar el sufrimiento del prójimo a través de técnicas de meditación que incluyen entrenar la concentración, practicar la generosidad, estrategias cognitivas y la visualización del dolor ajeno. Este proceso requiere años de entrenamiento. Lo primero que recomiendan es concentrarse en desear el bien a los seres queridos y, después extender estos sentimientos a toda la humanidad, sin pensar en nadie en concreto.

Ocho de los monjes más preparados en la meditación se prestaron como voluntarios para la investigación de Davidson. Son monjes que practicaron durante un tiempo que oscila entre los 15 y 40 años. El grupo de control lo constituyeron 10 estudiantes sin experiencia previa en la meditación, que dedicaron una semana a la contemplación. Colocaron en la cabeza de los monjes y voluntarios una red con sensores eléctricos y se les animó a meditar durante un rato. Los resultados en los monjes budistas fueron impresionantes. La amplitud de las ondas gamma recogidas en algunos de los monjes son las mayores de la historia registradas en un contexto no patológico. Esto tiene su explicación en la suma de las ondas asociadas con la capacidad para prestar atención y el aprendizaje que emiten las diferentes neuronas .

Durante la meditación, los monjes conseguían sincronizar un número de neuronas muy elevado. Hace unos años se pensaba que el desarrollo de nuestro cerebro no variaba durante la edad adulta. Pero multitud de estudios constatan que el cerebro no es estático sino que cambia dinámicamente a lo largo de la vida del hombre. En opinión de estos científicos, los resultados del estudio indican que el cerebro, con un correcto entrenamiento, puede desarrollar funciones nunca imaginadas.

Practicando meditación se puede aprender a ser generosos ,amar al prójimo y desear el bien a los demás sin esperar nada a cambio.La meditación puede conseguir que las personas sean más compasivas y amables. Nos ayuda a tener la capacidad para seguir el camino de la vida con más calma y de la forma más feliz posible.

Crean PIERNA ROBÓTICA que LEE las SEÑALES del CEREBRO

El aparato sigue la misma tecnología utilizada en el 2008 para el revolucionario traje-robot bautizado como “HAL”

Una empresa japonesa de robótica ha creado una pierna artificial capaz de interpretar las señales del cerebro y moverse en función de sus órdenes, lo que permite al usuario caminar de forma “fluida”, informaron hoy a Efe fuentes de la compañía.

El aparato, desarrollado por la empresa Cyberdyne, sigue la misma tecnología utilizada en el 2008 para el revolucionario traje-robot bautizado como “HAL”, una especie de armadura cibernética que permite facilitar los movimientos de ancianos y disminuidos físicos.

“El principio robótico es el mismo. El sistema de la pierna tiene sensores que pueden leer las señales enviadas por el cerebro”, explicó uno de los portavoces de la empresa, Mitsuhiro Sakamoto.

Cuando los sensores detectan que el cerebro envía la orden de movimiento a la pierna, los pequeños motores instalados en la extremidad artificial mueven de forma automática los mecanismos de la rodilla y el tobillo.

Esta pierna ortopédica permite a los pacientes caminar de forma natural sin la ayuda de muletas, según la empresa.

Se espera que el aparato se comercialice en unos cuatro años, según Cyberdyne, compañía fundada por el ingeniero nipón Yoshiyuki Sankai.

Además, la empresa tiene previsto aplicar los mismos principios robóticos para fabricar brazos y piernas artificiales con fines ortopédicos.

Hasta ahora el producto estrella de la compañía era el traje robótico “HAL”, que potencia las capacidades físicas del cuerpo humano y está dirigido a pacientes con problemas musculares o discapacidades físicas.