CONSEJOS PARA UNA VIDA ECOLÓGICA (final)
TRANSPORTE:
¿Para qué tanto coche? Las carreteras destrozan el monte y parten la casa de los animales.
Ve ANDANDO o en BICICLETA (es sanísimo) o usa el transporte público. Exige poder montar tu bici en el tren (con una sábana pasa como equipaje).
Chequea el tubo de escape del coche, moto… No eches más gases de los necesarios y cuida el RUIDO, que molesta muchísimo.
Usa gasolina SIN plomo (pon el catalizador si te hace falta).
Usa gasolina BioDiesel, pero sólo si es de producción nacional: No quemes en tu coche la producción agraria de países pobres.
Usa la BICICLETA y las ESCALERAS (evita ascensores). Mejor el Tren/Autobús que el coche.
Consume productos locales que se transportan menos: Transportes contaminan mucho. Además, ayudarás a tu región.
Ahorrar gasolina es fácil: Los coches potentes (4×4…) consumen más. Las ruedas mal infladas incrementan el consumo.
Circula con la marcha más grande posible: Pasa rápido a segunda, tercera… cambia a quinta antes de llegar a 50 km/h.
No aceleres cuando el semáforo siguiente lo veas rojo, o si hay una curva u obstáculo próximos en el que tendrás que frenar. Si vas lanzado, mejor dejar que el coche se pare poco a poco y si no, acelera poco hasta detenerse o hasta que el semáforo se ponga verde.
Reducir el uso del freno nos garantiza la perfecta conservación de los frenos durante más tiempo. Frenar en cada curva es peligroso.
Las ventanillas abiertas y la baca elevan el consumo de gasolina.
Reduce el consumo del Aire Acondicionado: Reduce potencia y eleva el consumo de gasolina. Además el Aire Acondicionado es malo para las articulaciones y para las vías respiratorias. Úsalo con moderación y asegúrate que no contiene gases destructores de la capa de Ozono (CFC…).
Modera tu velocidad: La velocidad ideal para un consumo de gasolina óptimo suele oscilar entre 90-110 Km/h. Por encima de 120 el consumo se dispara estrepitosamente. Evalúe el ahorro en tiempo: No suele compensar el riesgo, el consumo y la contaminación.
Reduce tu velocidad al circular cuesta arriba, pues el consumo se dispara mucho si mantenemos la misma velocidad que en llano. En las cuestas abajo, es bueno dejarse llevar sin acelerar demasiado para luego frenar.
Ley de la velocidad general: A más velocidad, más riesgo, más consumo, más gasto, y más contaminación.
No cargar el vehículo innecesariamente con mucho peso: A mayor carga, mayor consumo de gasolina. Si no es necesario NO llenes el depósito.
Revisa en cualquier taller la “calidad” de las emisiones y el nivel de “ralentí” del coche.
HAMBRE y falta de SOLIDARIDAD:
Colabora con alguna asociación humanitaria y/o ecologista local o internacional, como GreenPeace: www.greenpeace.org
¿Por qué no apadrinas un niño del tercer mundo? ¡Menos de 1 Euro/día! Las donaciones a algunas asociaciones desgravan impuestos.
Hazte voluntario (ambiental…): El voluntariado es el mejor remedio contra la apatía y la depresión.
Hazte DONANTE de SANGRE, SUERO, ÓRGANOS y/o MÉDULA… No duele nada y 1 minuto de tu tiempo puede salvar muchas vidas. ¡Rápido!, hay gente que necesita TU ayuda, NO SEAS EGOISTA.
Escribe una carta a tus Gobiernos (local, regional, estatal…) pidiendo que se conceda el famoso 0′7% para ayuda a países necesitados. Ya hay grandes y pequeños municipios que lo hacen. A todos nos interesa que los países pobres no sean tan pobres.
No acumules en tu casa objetos que no necesites: ropa, zapatos, juguetes, libros… ¡Dónalos y libera su energía! Hay organizaciones que los recogen (caritas, bibliotecas…).
En el mundo somos casi 7000 millones de personas. Podríamos ser más y vivir mejor si viviéramos austeramente, pero en el mundo actual la SUPERPOBLACIÓN y el CONSUMISMO están haciendo que mueran de hambre muchas personas: Exige políticas que no fomenten la natalidad y que se faciliten los trámites para la adopción de tantos niños necesitados de cariño que hay en todo el mundo.
DENUNCIA:
Consigue la dirección de correo de tu ayuntamiento, ministros, gobierno local y global, y de empresas contaminantes: escríbeles con tu opinión e informa a la policía por si pudiera ser ilegal. Por ejemplo, España vende armas a países conflictivos o que violan los Derechos Humanos y ciertas armas van dirigidas a la población civil. Pide a tu gobierno que no venda armas.
CONSUMO RESPONSABLE e INVERSIONES ÉTICAS:
Al comprar cada producto estamos colaborando con el desarrollo de una empresa. Asegúrate, en la medida de tus posibilidades, que esa empresa tiene un comportamiento aceptable, tanto social como ecológico. Especialmente en las inversiones bursátiles o bancarias, asegúrate que la sociedad en la que confías tu dinero no contamine en exceso, no explote a trabajadores de países en desarrollo, ni financie actividades poco éticas…
Si eres accionista, pide que la empresa efectúe un examen de “daños” medioambientales y sociales. Por ejemplo, muchas zapatillas de deporte y balones de conocidas marcas usan mano de obra infantil y abusan: ¡Entérate cuáles son y no las compres! En papel y madera usa productos certificados FSC: www.fsc.org/esp
Compra productos de comercio justo y ecológico: Pueden ser más caros pero no contribuyes a la sobreexplotación humana o del planeta.
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