LOS DESASTRES NATURALES Y EL CALENTAMIENTO GLOBAL

Los desastres naturales que han golpeado en las últimas semanas al Asia evidenciaron el creciente impacto humanitario provocado por el calentamiento global y suponen un llamado a los líderes mundiales para que logren, cuanto antes, un acuerdo climático.


Varios grupos de ayuda humanitaria emitieron hace algunos días desde Bangkok (Tailandia) un comunicado en el que alertaron que nueve de cada 10 desastres, en la última década, están relacionados con el cambio climático.

Según Richard Rumsey, director de recuperación comunitaria de la ONG World Vision, las familias pobres son las más vulnerables, ya que carecen de infraestructura básica para hacer frente a los embates de la naturaleza.

Desde mediados de este año, el Asia ha sido víctima de tifones como Ketsana, Parma y Morakot, que han devastado poblaciones enteras. El domingo pasado, Filipinas fue asolada por Parma, que ocasionó la muerte de 17 personas y pérdidas por $117 millones.

Un día después llegó a Taiwán; allí, unas 6 000 personas fueron evacuadas, y se suspendieron todas las actividades y servicios por seguridad.

En tanto Ketsana, que embistió a finales de septiembre parte de Asia, dejó más de 630 personas muertas y casi tres millones de afectados en Camboya, Filipinas y Vietnam.

Mientras tanto, en la India las inundaciones dejan hasta el momento 233 muertos y cerca de 1,5 millones de personas sin hogar.

Enfermedades y cambio climático

Pero los impactos del calentamiento global no se limitan a los desastres naturales. A esto se suma el rebrote de enfermedades contra las que los países del mundo han luchado por años.

El mayor ejemplo esta en Kenia (este del África) donde las autoridades emprendieron en 1990 programas de reubicación de ciudades para construirlas sobre la “línea de la malaria”, es decir a una altura donde el mosquito transmisor de la enfermedad no podía vivir. Sin embargo, el incremento de la temperatura global a permitido al insecto moverse a zonas más altas, lo que pone en riesgo de contagio a más de 90 millones de africanos. De manera similar, explica el diario londinense The Economist, los brotes de meningitis en el este del África están relacionados con la sequía que afecta a Somalia, Etiopia y Uganda hace aproximadamente seis años. (EFE-CRR)

Una nueva oportunidad

Con la firma del Protocolo de Kyoto (1997), la comunidad internacional acordó que los países desarrollados reducirían sus emisiones de CO2. Pero esos compromisos resultaron insuficientes en relación a la escala de los desafíos que enfrenta la Humanidad. El mayor emisor mundial (EEUU) no ratificó el Protocolo y grandes contaminadores como la China, obviaron los puntos importantes, explica el diario argentino Clarín. En diciembre próximo, en Copenhague, en el marco de la Convención de las ONU sobre el Cambio Climático, se relanzará la negociación. Si bien existe un consenso respecto a la necesidad de reducir las emisiones de CO2 hasta 2050, no hay la voluntad de varios países para acordar metas en el mediano plazo.

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Comentarios

Hay tantos intereses economicos que atan a los politicos! Estoy casi segura que todos estan conscientes de la necesidad urgente de atender este asunto del calentamiento global pero…, pero…, pero… el se~or dinero es muy poderoso…

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