LOS ÁNGELES CUSTODIOS Y OTROS PROTECTORES INVISIBLES

Hay una infinidad de preciosísimas tradiciones acerca de la custodia espiritual y de la mediación angélica que habrán por igual de creerse, si podemos verlos únicamente en nuestro camino para aceptarlos de un modo racional. He aquí lo que espero explicaros esta noche con cuanto su extensión lo consienta.
La creencia en semejante intervención es verdaderamente antiquísima. En las más primitivas leyendas de la India hallamos huellas de apariciones de las deidades menores en los momentos más críticos de los asuntos humanos.


Los poemas griegos están llenos de historias semejantes, y en la misma historia de Roma leemos que los dioses gemelos Cástor y Pólux guiaron los ejércitos de la naciente República en la batalla del Lago Régilo. En la Edad Media consignaremos que Santiago auxilió a las tropas españolas para que venciesen (1), y son muchos los cuentos de ángeles que vigilan sobre el piadoso caminante o que intervienen en el crítico momento protegiéndole con su brazo.
Es una “mera superstición popular”, dicen bastantes personas. Quizá; pero donde quiera que encontramos una superstición popular muy extendida y arraigada, hallamos también por modo invariable algún rastro de verdad; verdad torcida y exagerada, si se quiere; pero verdad al fin. Y éste es el caso de nuestro ejemplo.
(…)
Sabemos también por nuestro estudio y nuestra personal experiencia que hay muchos escalones intermedios entre lo humano y lo divino. La antigua creencia en los ángeles y arcángeles está justificada por los hechos, pues así como existen varios reinos inferiores a la humanidad, los hay también que están por encima de ella.
Y los que están sobre ellos mantienen la misma posición sobre nosotros que nosotros respecto del reino animal. Sobre nosotros está el gran reino de los devas o ángeles, sobre ellos otra evolución que ha sido llamada la de los Dhyan-Choans, - aunque se dé este nombre a otros órdenes más inferiores -, y así progresivamente hasta llegar a las gradas de lo Divino. Todo es una gradación vital desde el propio Logos hasta el polvo que hay bajo nuestros pies; y de esa gran escala, la humanidad no es más que uno
de sus escalones. Hay muchos peldaños por debajo y por encima de nosotros, y cada uno de ellos está ocupado. Sería absurdo que supusiéramos que constituimos la más elevada forma del desenvolvimiento; la última etapa de la evolución. El que aparezcan en la humanidad hombres mucho más avanzados, muéstranos un estado superior y nos da un ejemplo que imitar. Hombres como el Buddha, como el Cristo, y como tantos otros menos ilustres, ofrecen ante nuestros ojos un gran ideal, que, trabajando, puede conseguirse por nosotros en el presente.
Ahora bien: si las intervenciones especiales en los asuntos humanos pueden efectuarse, ¿hemos de considerar a las huestes angélicas como los probables agentes empleados en ellas? Algunas veces, pero muy raramente, porque esos elevados seres tienen un propio trabajo que cumplir, relacionado con su lugar en el poderoso esquema de las cosas, y apenas si tienen relación o mediación con nosotros. Sin embargo el hombre inconscientemente, es por modo extraordinario tan fatuo, que se siente inclinado a pensar que todos los grandes poderes del universo deben estar vigilando sobre él y prontos a socorrerle, así en sus sufrimientos como en su propia locura o ignorancia. Olvida que no obra como una providencia bienhechora acerca de los reinos inferiores, y que no sale de su camino para adelantarse y ayudar a los animales. A veces representa para ellos como el papel del demonio según la ortodoxia, y destruye sus vidas vigorosas e inocentes que tortura y frívolamente consume para satisfacer tan sólo su degradado deseo de crueldad, bajo la convenida denominación de deporte. En otras ocasiones les mantiene en la esclavitud, y si les manifiesta algún cuidado, es sólo porque trabajan para él. Nada hace, empero, para que adelanten en su evolución en abstracto. ¿Cómo puede esperar, pues, de los seres superiores lo que está muy lejos de hacer con los que se
hallan un peldaño más bajos?
Bueno fuera que el reino angélico se entrometiese en sus propios negocios, no teniendo más noticias nuestras que las que tenemos nosotros de los gorriones de un árbol. Puede ocurrir, sin embargo, que un deva auxilie en alguna tristeza humana o en alguna dificultad al que le mueva a piedad; y podrá ayudarnos, justamente, como debemos empeñarnos en asistir a un animal en un contratiempo, pero seguramente su poderosa visión reconocerá de hecho, que en el presente estado de evolución semejantes intervenciones pueden, en la mayoría de los casos, producir infinitamente más daño que bien. En las más remotas edades el hombre fue con frecuencia protegido por esos extraterrestres agentes, porque entonces no era aun nuestra infantil humanidad capaz de recibir las enseñanzas de los maestros; pero ahora que hemos llegado a la adolescencia hemos de suponer que nos hallamos en un estado en el que podemos proveernos de guías y protectores entre nuestro propio rango.
Hay además otro reino en la naturaleza que es muy poco conocido: el de los espíritus naturales o el de las hadas. Aquí también la tradición popular ha conservado la huella de la existencia de una suerte de seres que la ciencia no conoce. Se les ha dado una infinidad de nombres: ninfas, gnomos, elfos, duendes, silfos, ondinas, huestes, etc., etc.; y pocos países hay en los que la demótica no los halle. Son seres que poseen un cuerpo astral o etéreo, y que, por lo tanto, sólo bajo ciertas circunstancias pueden hacerse visibles al hombre. Por lo general evitan su vecindad, pues no gustan de sus salvajes explosiones de pasión y de deseo; así es que por lo común se ven en algún sitio solitario y por algún montañés o algún pastor, que hacen sus trabajos lejos del importuno trajín de las gentes, y a veces ha ocurrido que una de esas criaturas ha llegado a unirse a algún ser humano y le ha consagrado sus servicios como vemos en las historias de los montañeses de Escocia; pero apenas, del mismo modo, puede esperarse una asistencia inteligente de entidades de esa clase (2).
Un auxilio tallo prestan los grandes adeptos, los Maestros de Sabiduría, hombres como nosotros, pero tan altamente evolucionados, que podemos considerarlos como dioses por sus poderes, su sapiencia y su compasión. Ellos se consagran por completo al trabajo de ayudar la evolución. ¿Pueden de un modo igual intervenir en los acontecimientos humanos alguna vez? Ocasionalmente acaso, pero de un modo excepcional, porque tienen otras cosas más grandes que hacer. El ignorante llega a creer que los adeptos deben venir a las grandes ciudades y socorrer al pobre; digo el ignorante, porque sólo uno excesivamente ignaro e increíblemente presuntuoso se aventura a dictar una conducta a los que son infinitamente más sabios y más grandes que él. El hombre sensato y modesto realizará lo que aquellos ordenen por su buena razón, e injuriarlos sería el colmo de la estupidez y la ignorancia.
Tienen una misión propia que realizar sobre planos más elevados; y así comunican directamente con las almas de los hombres y brillan sobre ellos como el rocío sobre las flores, llevándolas hacia arriba o adelante, lo que es una obra mucho más grande que curar, cuidar y alimentar los cuerpos, aunque esto también pueden hacerlo quizá.
(…)

Charles W. Leadbeater

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Comentarios

tengo un hijo de 24 anos quisiera saber cual es el Angel de la Guarda del el nacio el : 7-6-1985. gracias, ademas siempre me han gustado las cosas de los angeles, y este escrito estabuenisimo e interesante.

PARA CONOCER MAS SOBRE ANGELES, DEMONIOS, O CUALQUIER OTRA ENTIDAD ESPIRITUAL SOLO CONSULTA LA BIBLIA. ES EL UNICO LIBRO AUTENTICO QUE TE PUEDE RESOLVER EL MISTERIO DE LOS SERES ESPIRITUALES, DESCONOCIDOS PARA EL HOMBRE QUE NO SABE UTILIZAR SU CEREBRO CON SABIDURIA. SABIDURIA QUE PROVIENE DEL CREADOR DEL UNIVERSO; SI ES QUE PUEDES CREER, O POR LO MNENOS LO INTENTAS, TENDRAS TODAS LAS RESPUESTAS A TODAS LAS PREGUNTAS SOBRE LA VERDAD. PARA PODER CONOCER ESTA VERDAD, SOLO EL ESPIRITU SANTO DE DIOS LA REVELA A QUIENES LO BUSCAN DE CORAZON… A MI ME FUE REVELADA DESDE LOS 16 Y AHORA TENGO 57. A LOS 8 SO~NABA CON ANGELES Y DEMONIOS. (ANGELES CAIDOS QUE SE REBELARON CONTRA DIOS Y AHORA SON SERVIDORES DE SATANAS. EN UNO DE MIS SUE~NOS EL MISMO DIABLO TRATO DE TRANSPORTARME A SU MORADA ESTANDO DIZFRAZADO DE UN ANGEL, PERO LLAME A JESUCRISTO Y FUI DEVUELTO A MI CAMA DONDE DORMIA; PORQUE CUANDO MI ESPIRITU OBSERVO MI CUERPO QUE IBA ALEJANDOSE SENTI FRIO Y TEMOR, LUEGO ESTABA CAYENDO EN UNA OBSCURIDAD ABSOLUTA Y SENTI QUE ME ASABA COMO SI ESTUVIERA EN UN HORNO.LOS ANGELES EXISTEN, PERO SOLO CRISTO EN LA PERSONA DEL ESPIRITU SANTO ES QUIEN PROTEGE. A LOS ANGELES YA NO SE LES ESTA PERMITIDO VISITAR LA TIERRA. LA TIERRA FUE ENTREGADA A SATANAS Y SUS angeles. SOLO EL NOMBRE CRISTO TIENE EL PODER PARA PROTEGERNOS. LOS ANGELES QUE VEMOS, Y QUE SE PRESENTAN COMO ENVIADOS DE DIOS SON DEMONIOS VESTIDOS CON LO ERAN ANTES DE REBELARSE CONTRA DIOS PARA TRATAR DE ENGA~NAR AL HOMBRE ESCEPTICO Y AUN AL CREYENTE SI FUESE POSIBLE. SI LLEGARAS A VER UNO Y QUE TE HABLE, SOLAMENTE PREGUNTALE EN NOMBRE DE QUIEN EL VIENE, JAMAS TENDRAS UN ANGEL EN TU PRESENCIA QUE TE CONTESTE QUE VIENE EN NOMBRE DE JESUCRISTO O CRISTO. TE PODRA DECIR EN NOMBRE DE DIOS, PERO NO PRONUNCIARA NI PODRA SOPORTAR EL ESCUCHAR DE TUS LABIOS EL NOMBRE DE JESUCRISTO PORQUE HUIRA DE TI SIN CAUSARTE DA~NO ALGUNO. ESTO ES SI LO HACES CREYENDO EN JESUS COMO HIJO DE DIOS.

hola hablo en nombre de mi tia blacina garcia rodriguez nacida en 3 de febrero 1951 ella quisiera saber el nombre de su protector y cual es su mision de ella aqui en la tierra!!!!!

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